sábado, 14 de abril de 2012

A 40 años del asesinato de Américo Silva

Américo  Silva  nace  el  16  de  marzo de  1933  en  Campo  Alegre, población  cercana  a  Aragua  de Maturín,  capital  del  otrora  Distrito Piar  del  estado  Monagas.

Con  apenas  12  años, toma una  trascendente  decisión:  dejar  la escuela  para  poder  trabajar. Encara  la subsistencia  con  firmeza  y dignidad. Trabaja  de  bedel  en  el  comedor escolar  de  Aragua  y  luego como vendedor  de  productos  del  campo en  los  portones  de  las compañías  petroleras  de  Caripito  y  Jusepín.  Así,  desde  muy  joven, enfrenta  la  desigualdad  social,  la  dominación  extranjera  y  la  necesidad  de  cambiar  tal  realidad.  

Para  1953,  con  20  años,  lucha  contra  la  dictadura  de  Pérez  Jiménez, en  San  Félix  y  Ciudad  Piar,  estado  Bolívar.  También  en  Aragua  de Maturín,  donde  es  perseguido  por  la  Seguridad  Nacional.  A los  23 años  vive  en  San  Félix  y  es  miembro  de  la  resistencia  clandestina  de trabajadores.  Al  iniciarse  la  industrialización  del  hierro  trabaja  como conductor  de  ferrocarriles  de  la  Orinoco  Mining  Company,  OMC.  Allí siente,  con   mayor  fuerza,  la  explotación  capitalista  y  la discriminación  hacia  la  clase  obrera.

Junto  a  otros  trabajadores  progresistas  fomenta  las  ideas revolucionarias,  defiende  y  organiza  a  los  obreros  para  rescatar el Sindicato  del  Hierro,  bajo  el  dominio  de  los  intereses  patronales.  Esa lucha  se  extiende  hacia  la  defensa  de  las  familias  campesinas  del Cerro  de  La  Parida,  hoy  Cerro  Bolívar,  desalojados  por  la  OMC  y  la Guardia  Nacional.

Posterior a la división de Acción Democrática (AD), Américo Silva figura entre los fundadores del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). A partir de ese momento, se dedicaría a tiempo completo a la lucha revolucionaria. En años posteriores, desempeñaría un papel fundamental en la primera etapa de la lucha armada en Venezuela, asumiendo diferente roles dentro del movimiento. 


Tras  la  división  del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR),  el  20  de  enero  de   1.970  es fundado  el  partido  Bandera  Roja (BR),  y Américo  Silva  está  entre  sus  fundadores. Allí forma parte del  Comité  Político  Nacional  de  Bandera  Roja,  y es  miembro  de  la  Comandancia  del  Frente  Guerrillero  Antonio  José  de  Sucre.

La noche del  31  de  marzo  de  1.972,  la  muerte  le  sorprende en el  Km.  27 de  la  vía  Pto.  Ordaz - El  pao - San  Félix,  Estado  Bolívar. Cuando  el  enemigo  le  monta  una  emboscada.  Esta  vez  iba  de  visita  a  una  escuela  de  combatientes  que  estaba  organizando  en  la  zona  el  partido  Bandera Roja (BR).

 En su honor, el Comité Político Nacional acordó que el Frente Guerrillero pasaba a llamarse “Frente Américo Silva (FAS)”, el cual mantuvo sus operaciones hasta el año 1.994. 

40 años han pasado ya de tu asesinato camarada Américo, muchos hemos levantado la roja bandera de la revolución por la cual entregaste tu vida. Rendirte honores y reivindicar tu ejemplo, lo entendemos cómo luchar día a día sin abandonar el camino revolucionario que junto a ti también emprendimos.

La lucha por el socialismo, por el socialismo revolucionario, es la lucha por la cual Américo y muchos más entregaron sus vidas. Lejos de la gran mentira a la cual nos ha tocado enfrentar en la actualidad, quiénes pretenden utilizar a los verdaderos mártires de la revolución Venezolana, para cocinar un engaño histórico contra el pueblo de Venezuela.   

        
 Compartimos, además, un poema escrito por Américo Silva, en Diciembre de 1.970, en las montañas de Oriente, Venezuela.

"En las entrañas de mi tierra"

 Germina en las entrañas de mi tierra
una intensa necesidad de lucha
que me ahoga.
Siento que mi sangre, de caminante errante
fluye con fuerzas
hacia mis venas rojas
salpica mi camisa y pantalon,
ensucia el pasto y todos los potreros...

Humedece la tierra erocionada
fertiliza la pampa, los bosques, las montañas...
y renace el amor
y la corriente del rio.

Sangre con sudor de negros
sangre con sudor de blancos
sangre de las venas rotas
sangre con sudor de pueblos...
sangre que fluye, que moja, que fertiliza y abraza
sangre que ahoga y asfixia
sangre que mata,
y da vida.

Sangre que ensucia avenidas, salones, clubes, cafetines
sangre que tiembla de miedo
sangre que salta de rabia
sangre que ciega a los ricos, y le da vista a los pobres
sangre de Venezolanos
sangre de los Guaicaipuros
sangre de los Trino Barrios...

Sangre de madres sin techos
sangre de niños, sin padres
¡sangre de los guerrilleros, que son revolucionarios!

¡Honor y gloria al camarada Américo Silva! 

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