El
valiente movimiento estudiantil Chileno, capta la atención de los
revolucionarios y revolucionarias del mundo entero nuevamente. Esta vez son los
secundarios quienes han encendido la chispa.
¿El
reclamo? Educación pública, gratuita y
de calidad en todos los niveles del sistema educativo.
Han
sido las últimas 2 semanas, de las más convulsionadas del año; tomas de liceos,
movilizaciones multitudinarias, asambleas, encadenamientos, huelgas de hambre,
desalojos por parte de los cuerpos represivos del Estado, y nuevamente tomas
sin dejarse doblegar.
Existe una
particularidad en el movimiento estudiantil chileno, de poseer una gran elevación
de conciencia de clase, pues este movimiento desde el año pasado (cuando
despertara de manera definitiva) siempre se identificó con la lucha de los trabajadores y con la
necesidad de transformar la sociedad Chilena, además de la lucha propia de las
reivindicaciones estudiantiles.
El
gobierno represor de Sebastian Piñera no se ha quedado de brazos cruzados
frente a este gran movimiento de masas: por cada movilización centenares de
jóvenes estudiantes son detenidos y trasladados a las sedes de comisarías de
carabineros; las concentraciones, marchas, barricadas y tomas son atacadas con
gas lacrimógeno, perdigones y todo tipo de equipo antimotín; jóvenes de todas
las edades (en su gran mayoría menores de edad) son agredidos desmedidamente
por los carabineros, motivo que causa tremenda indignación para la población en
general, quien ha mostrado su incondicional apoyo a la lucha estudiantil desde
hace más de un año.





